Merecemos
darnos un tirón de orejas a nosotros mismos. O quizá solo una llamada de
atención…
A
todos se nos llena la boca hablando de médicos de Hospitales y Médicos de
Primaria; a ratitos de los médicos en Formación, de los Precarios, de los de
Ejercicio Libre, de los Jubilados… Pero nos hemos dejado en el tintero varios
colectivos de médicos de los que se habla poco o nada; nos referimos a los
médicos de Prisiones, a los de las Mutuas de Accidentes de Trabajo, a los
militares, a los de los Cuerpos y Seguridad del Estado, a los del Instituto
Social de la Marina, a los Inspectores de Sanidad, a los médicos de los
servicios de Salud Pública, a los Médicos del Deporte y…. seguro que nos
dejamos alguno más
Efectivamente,
las 8 vocalías contempladas en los Estatutos del ICOMEM como integrantes de la
Junta Directiva, no cubren todos los colectivos. Podemos comprender que se
sientan “ofendidos” y no representados.
¿Cómo
se podría solventar este obstáculo? Quizá la mejor manera pueda surgir de ellos
mismos en estrecha colaboración con la que se constituya como Junta Directiva a
partir de las próximas elecciones, mantener contactos para que se puedan
impulsar o establecer cauces de mayor representación y foros colegiales donde
pudieran expresar sus necesidades profesionales, científicas y sociales
Uno
de los pilares para la atención integral de la población activa que se atiende
en primaria y en hospitales podría ser valorar la necesidad de integración -siempre
dentro de la legalidad vigente-, de la historia clínica con la infomación
disponible en los servicios de Salud Laboral, un colectivo grande muchas veces
olvidado y que no está dentro de la atención hospitalaria ni de la primaria.
Se
podrían evitar duplicidades de pruebas complementarias pero sobre todo una
atención mucho más global del paciente, que contemplara cómo afecta su
actividad laboral en la salud. Existe un pequeño esbozo, con la historia
vacunal del trabajador, que evidentemente, se queda corto.
Por
no hablar de la conflictividad de médicos de Prisiones, no solo por el entorno
en el que se desarrolla su actividad laboral sino por las condiciones
íntrínsecas a la misma.
Por
eso, la conclusión de esta entrada en nuestro blog es decir que no nos
olvidamos de los grupos de médicos que no están incluídos en las vocalías y con
los que la nueva Junta Directiva, sea cual sea, deberá mantener contactos y
valorar la forma en la que debe oírse su voz