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lunes, 14 de diciembre de 2015

ICOMEM: una institución sin órgano de control

Los 40.000 colegiados de Madrid hemos recibido esta carta del ICOMEM (de imprescindible lectura para dimensionar la gestión de la Institución) en la que figura el sello general del Colegio, la leyenda "la Junta Directiva" y seis firmas, sin identificación de cargo ni nombre de los que rubrican.  En dicha misiva se pone de manifiesto que ante la reciente convocatoria de elecciones, previstas para el próximo 18 de febrero, de la que saldrá una nueva Junta Directiva, se pospone la Asamblea de Compromisarios que tendría que celebrarse en diciembre, prorrogando el presupuesto de 2012 hasta que una nueva junta convoque dicha Asamblea.

Sin embargo, en esa carta no se indica en qué fecha se celebró el Pleno de la Junta Directiva  o el número del orden del día por el que se ha adoptado semejante acuerdo, ni mucho menos quién o quiénes se hallaban presentes en la misma ni aquellos que votaron favorable, desfavorable o se abstuvieron en ese punto del orden del día, algo inaudito dada la trascendencia del acuerdo adoptado. Estas omisiones constituyen un nuevo incumplimiento y una nueva dejación de funciones de la actual Junta Directiva. Sin embargo, no es ello lo más preocupante.

Lo que realmente resulta inadmisible es el hecho acreditado de que la Junta Directiva no ha tenido voluntad, en ningún caso, de finalizar la proclamación y elección de los nuevos compromisarios, y recordemos que el cargo de los anteriores  caducó en el año 2013 conforme a lo dispuesto en el artículo 30.4 de nuestros Estatutos.
Además de lo que esto supone por sí, tengamos en cuenta que esto trasciende más allá, dado que es requisito imprescindible para ser miembro de la Comisión de Recursos el ser compromisario, por lo que la actual comisión, presuntamente NO ES ESTATUTARIAMENTE VALIDA y por tanto las resoluciones que pueda estar tomando desde 2013, presumiblemente INVALIDAS

Tampoco tenemos constancia de si conforme al art. 20 de los Estatutos la Junta Directiva ha encargado la auditoría de gestión y la económico financiera que son preceptivas, y lo más importante, y para el caso de que se hubiese llevado a cabo, ¿quién y ante quien se dará cuenta de las mismas?.
Imaginemos que se hacen dichas auditorias y estuviesen plagadas de salvedades... preguntamos ¿cómo se exigirá a la actual junta su responsabilidad de gobierno de la Corporación?



Pero desgraciadamente hay más. Es el Pleno de esta misma Junta Directiva el que propone la fecha para las nuevas elecciones, a sabiendas de que no se ha convocado la Asamblea General, que es el órgano supremo de gobierno de la Corporación, a la que le correspondía la aprobación, dentro del último trimestre del año, del proyecto de presupuesto de ingresos y gastos. Su convocatoria es preceptiva conforme el art. 31.1º de los Estatutos colegiales.  

La Junta Directiva ha sido incapaz de aprobar la liquidación de cuentas de cada ejercicio económico durante su mandato (excepto las de 2012, probablemente mérito de la anterior junta). Tampoco ha sido capaz de aprobar los presupuestos que se han venido prorrogando anualidad tras anualidad.

Nos indican en el escrito al que hacemos alusión que no realizan la aprobación del presupuesto del próximo ejercicio, todo ello debido a una  presunta magnanimidad de la Junta Directiva actual, al no querer convocar la Asamblea correspondiente para que el próximo equipo de gobierno pueda llevar a efecto su programa; realmente lo que están impidiendo es que conforme a las competencias que  dimanan del art 29 de los Estatutos se pueda exigir la responsabilidad política a los miembros de la Junta actual. Nos tememos que la realidad sea que la actual Junta de Gobierno prevé idénticos resultados que en anteriores asambleas, con el consiguiente bochorno, sonrojo y reprobación para la Junta Directiva que no ha conseguido ni aprobar cuentas durante su mandato, ni mucho menos presupuestos, que ha debido ir prorrogando. Esto sin mencionar la dificil y vergonzante tesitura de no saber a qué compromisarios habría que convocar. ¿A los antiguos? ¿Incluso estando nombrados los actuales a falta de los de la Mesa de Hospitales? ¿A los nuevos, insistimos, sin estar nombrados en su totalidad?

Resulta descabellado que además se permitan dictar a la Junta saliente de las próximas elecciones cómo llevar a cabo su gestión, estableciendo tanto el techo de gastos para el ejercicio 2016, como ordenándoles la manera de gobernar mediante la trasferencia de créditos  no agotados de los fondos de unas partidas presupuestarias a otras de diferentes capítulos. 

Estamos ante una estratagema de la actual Junta, que no presenta el estado de ejecución del presupuesto a la fecha de la convocatoria de las elecciones, de forma que “se va de rositas” sin que se le haya podido controlar sus gastos durante este periodo, ni se hayan sometido a las preceptivas auditorías, o lo que es peor, para el caso de que lo hubiesen llevado a efecto lo mantienen silente a fecha de hoy,  lo que no puede significar más que una cosa: el remanente para ejecutar el programa de gobierno de la Junta saliente de las urnas estará abocado de esta manera tan “magnánima” a no poder cumplir sus compromisos de gobierno, al menos en la primera anualidad. 

La cruda realidad es que el nuevo gobierno de los médicos que salga de las urnas se encontrará ante una Corporación paralizada, colapsada por la desidia y negligencia de la Junta Directiva actual, llegando a tutelar por asfixia presupuestaria al nuevo gobierno de los médicos madrileños.    

Por último, pero no en último lugar, no podemos dejar de reseñar que se trata de un escarnio, una burda mofa a los médicos madrileños al manifestar en su carta: “no queremos dejar pasar la ocasión para agradecer la labor de seguimiento y control de nuestro trabajo que han venido desarrollando”, cuando precisamente lo que se desprende de esta misiva es lo opuesto, al no permitir, tal y como dicta el art. del art 29 de los Estatutos que se pueda exigir la responsabilidad política a los miembros de la Junta. 

Continuando su manifestación con esta aseveración: ”Sabemos que muchas veces no es fácil acudir a las Asambleas en las que, en la mayoría de las veces, se tratan temas bastante alejados de nuestra profesión y más cercanos a la de abogados y economistas”. Es un reconocimiento explícito y expreso, de los firmantes de la carta de la que venimos haciéndonos eco en todo el escrito, de la escasa dedicación que han tenido durante estos largos cuatro años hacia los verdaderos problemas e intereses de los médicos colegiados de Madrid, reconociendo que se han dedicado más a cuestiones de abogados y economistas. 

La corresponde “el mérito” a la actual Junta Directiva de la trazabilidad cronológica de este despropósito, del desamparo, del desgobierno, de la inacción hasta la completa paralización del Colegio de Médicos de Madrid, y sabedora de todo ello decide convocar elecciones, nuevamente sin asumir ni sus compromisos ni sus obligaciones estatutarias, en una interminable huida hacia adelante. 

Sugerir que los médicos "sigamos participando de forma activa y con la misma intensidad en la vida colegial" es algo que no deja de sorprender, ya que de todos es patente que la apertura del Colegio a los colegiados es un hecho inexistente.

Ésta es la despedida de la actual Junta Directiva al frente del gobierno de los médicos de Madrid, muy acorde con lo que ha venido siendo su gestión y su actuación desde que tomaron posesión de sus cargos. Triste, muy triste, más para aquellos que nos tomamos muy en serio este Colegio Médico, nuestra profesión, y la defensa de los intereses de nuestros compañeros.

miércoles, 16 de abril de 2014

Nota informativa para los médicos colegiados de Madrid

A los médicos colegiados en madrid:

Probablemente tenéis noticias por la prensa del ramo y por la general de la caótica situación por la que pasa la Junta Directiva de nuestro colegio y por tanto la institución en sí, con 4 dimisiones, 3 miembros expedientados, la reciente entrada de la policía en la sede colegial por "disensiones" entre la presidenta y resto de los que quedan de la junta. Por no hablar de la presunta supeditación del colegio a los intereses comerciales de una correduría de seguros (Uniteco Profesional), acusaciones cruzadas de corrupción y otras irregularidades, utilización de la Asesoría Jurídica para fines que solo benefician a la propia junta con manifestacones públicas que no se ajustabn a la realidad, contratos millonarios no presupuestados y sin la autorización de la Presidenta ... 
El problema de la Junta se podría resumir en las "desavenencias" existentes entre la propia Presidenta y los otros ocho miembros restantes, que a una y con claros intereses "no profesionales" intentan usurpar las funciones estatutarias que corresponden a la Presidenta, con lo que ello conlleva
En fín, un espectáculo nunca visto y de resultas, bochornoso

Por ello, miembros de las Mesas de AP y AH hemos iniciado varias campañas:

1.- Recogida de firmas de los compromisarios para forzar una Asamblea Extraordinaria en la que plantear una moción de censura

2.- Denunciar o cuestionar las irregularidades que se produzcan tanto en medios como en este blog
3.- Recogida de firmas en avaaz. org:

Por todo lo anterior, si os parece oportuno participar en el punto 3 y poneros al corriente dé lo que va pasando en el blog, os invitamos a hacerlo.

También, si eres compromisario y no hemos llegado a ti y estás de acuerdo con la solicitud de Asamblea Extraordinaria, comunicánoslo y te hacemos llegar la documentación

También, si os parece procedente, pasar este mensaje a vuestros contactos...


Gracias y suerte para todos los colegiados de Madrid!

Por un Colegio de Médicos DIGNO, TRANSPARENTE, E INDEPENDIENTE. Lo demás, vendrá después...


martes, 4 de febrero de 2014

El Colegio de Médicos de Madrid toca fondo

Cuando a principios del siglo XXI, la Organización de Naciones Unidas fijó unos objetivos para el milenio en materia de derechos humanos y de bienestar social, los países más desarrollados no se podían plantear que una crisis económica mundial no solo iba a paralizar esos objetivos para los países menos favorecidos, sino que iba a hacer que, en sociedades más acomodadas, empezase a aparecer la sombra de la falta de recursos y la consiguiente pérdida de logros sociales en materia sociosanitaria, ademas de la exclusión social de poblaciones menos favorecidas en esos países.

Los grandes pensadores y las tendencias de opinión pasaron a ser refugio del pensamiento humanístico frente al virus del poder económico y su influencia en todas las facetas del desarrollo social, desde la salud hasta la educación pasando por la justicia, los derechos humanos y la solidaridad internacional.

Consecuencia de este entorno y mientras en Madrid un grupo de médicos y facultativos se replanteaban su papel en la sociedad actual y su liderazgo en las políticas de salud,  una brusca vuelta de tuerca de la política de la administración con un retroceso en la recién lograda universalidad de la atención sanitaria, más un férreo control de los intereses empresariales sobre los "albañiles" del cambio, generaban un nuevo mapa de la sanidad madrileña y de los órganos que actuaban en ella.

Poco antes, a mediados del año 2012, el Colegio de Médicos de Madrid estrenaba  Junta de Gobierno después de un largo periodo de mandato de 12 años, produciéndose un recambio total de sus componentes. Esta junta venía sostenida por los intereses empresariales que históricamente han girado en torno a esta corporación, cuyos fines fundamentales no deben ser ni el ánimo de lucro ni los beneficios propios, sino el servicio a la sociedad basado en un alto componente vocacional. Pues bien, los miembros de esta nueva Junta Directiva, sin una idea clara de cómo debe ser un Colegio en el siglo XXI, de cómo debería orientarse la Medicina como servicio en una sociedad informada, exigente y crítica, ni de cómo debería plantearse una Corporación de casi 40.000 miembros desde el punto de vista científico, humanístico y profesional, irrumpe con una presencia tibia, poco clara y vacilante en la sociedad, sin un posicionamiento en los temas más importantes y acuciantes de la actualidad sanitaria y profesional y con unos cambios de gestión más que cuestionables,


En el momento actual, la presión ejercida por la empresa que controla el Colegio  y los intereses personales de algunos de los miembros de la Junta Directiva y de sus valedores, ha degenerado en una situación de enfrentamiento entre personas, denuncias ante altas instancias con la consiguiente  intervención de la Asamblea de la Organización Médica Colegial, interrupciones de procesos electorales de compromisarios, desacreditación pública de la Presidenta del Colegio, contenciosos entre colegiados con los miembros de la Junta, intervención de una empresa concesionaria en asuntos colegiales tan importantes como las modificaciones
estatutarias, alegatos de algunos colegiados contra la Presidenta escritos en los despachos de esas empresas con relaciones contractuales con la institución; pagos de dinero difíciles de justificar con procedencia desde fuera del Colegio en unos casos y hacia fuera en otros; conflictividad laboral por presuntas malas relaciones de miembros de la Junta Directiva con los trabajadores; despidos improcedentes con un alto coste económico para las arcas del Colegio; contrataciones y nuevos despidos de trabajadores porque no siguen las directrices marcadas desde el exterior. 
En fin, algo que jamás se podría haber imaginado en una Corporación de Derecho Público, que cuenta con una vida centenaria,  Ilustre por derecho propio y  representativa de una noble
profesión.
Para colmo de males, ante la debilidad institucional, todo tipo de aves de rapiña se arremolinan alrededor de los personajes de este esperpento. Unos para alimentarse de los despojos de lo que va quedando y otros para hacer su futuro nido con las ramas que van cayendo del árbol podrido. Desde antiguos candidatos a la Junta Directiva hasta empresarios que lanzan sus cañas donde intuyen que hay buena pesca, sin olvidar al mundo de los políticos que siempre aparecen en forma de lobos con piel de cordero para atraer a los colectivos hacia sus propios intereses.

En esas mismas elecciones de 2012, un grupo de médicos con un programa serio, sensato, realista y factible presentó una candidatura a esa misma Junta Directiva del Colegio de Madrid.
Muchos teníamos un amplio camino recorrido en la dirección de asociaciones, sociedades, fundaciones y en la representación y liderazgo de entidades de relevancia en el movimiento asociativo, humanístico, cultural y, sobre todo, científico- médico.
Solo un puñado de votos de los poco participantes en las elecciones  privó a los Médicos de Madrid de la posibilidad de afrontar la grave crisis médica e institucional actual con unas garantías de seriedad, compromiso y profesionalidad

Han pasado 20 meses desde que presentamos nuestra candidatura a las elecciones generales del Colegio de Médicos de Madrid con la idea de dar un sentido y contenido a una Corporación como nuestro Colegio para afrontar los problemas y los retos de la Medicina del siglo XXI.
Este periodo ha sido suficiente para ver que la deriva que ha llevado la Junta Directiva y por ende el Colegio, ha sido lamentable.
En un momento en el que la institución  tenía que haber dado un paso adelante en defensa de los intereses profesionales, del papel de los médicos como verdaderos gestores de la sanidad y como defensores de la Sanidad Pública, de la excelencia del servicio ofrecido a los ciudadanos desde todas las facetas profesionales, tanto pública como privada y que tenía que haberse constituído en un Colegio garante  de la competencia profesional sirviendo de paraguas bajo el que cobijar a toda la Comunidad Científica Médica; en ese momento, nuestra Corporación toca fondo en todos los aspectos institucionales y de representación.

Es por tanto el momento de preguntarse, si habiendo sido los médicos y resto de profesionales de la Sanidad Pública la mecha que ha prendido la conciencia ciudadana , el motor que ha movilizado a la población a manifestarse y el timón  que ha llevado a los tribunales las cuestiones más básicas sobre derechos fundamentales en materia de Salud, ¿no nos corresponde también a los médicos responsabilizarnos de nuestro Colegio y volver las miradas hacia él con el mismo fin de limpiarlo, dignificarlo y reorientar su rumbo ?

Casualmente, mientras se escribían estas líneas, sale a la luz, a través de la prensa, una iniciativa de un variado grupo de Médicos, de expulsar de nuestro Colegio a los cuervos que de él viven y censurar la gestión del grupo que hace de delegados en esa Junta Directiva.
Una moción de censura a las prácticas de parte de esa Junta y una convocatoria de elecciones generales, así como una reforma estatutaria profunda que permita una mayor participación del colegiado tanto en los procesos electorales como en las actividades colegiales.

Estas acciones podrían poner una primera piedra en la reconstrucción del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid en un momento en el que los profesionales sanitarios y, sobre todo los Médicos, hemos demostrado nuestra implicación y nuestra capacidad de movilización. Es también el tiempo de recuperar nuestra máxima institución de representación. 

Si con la firma y posterior decisión en la Asamblea de los Compromisarios que nos representan ante la Junta Directiva conseguimos poner en marcha el cambio necesario que todos reclamamos, habremos mantenido el mismo espíritu que, durante meses ha sido portada de los medios de información de todo el mundo y motivo de aliento para otros colectivos igualmente vilipendiados.

Miguel Angel Sánchez Chillón
Médico de Madrid