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miércoles, 5 de febrero de 2014

No Presidenta, ustedes no son iguales...

Sonia López Arribas, desconocida para la mayor parte de la colegiación, aparece en el escenario allá por el mes de abril de 2012, cuando se convocan elecciones generales a la Junta Directiva del Colegio de Médicos
Los que estábamos algo más implicados en la vida del colegio nos vemos sorprendidos por la incursión de esta psiquiatra militar a la que acompañaban en la candidaturas otros médicos, algunos de los cuales ya se habían dejado ver. La que se postulaba como vicepresidenta, Ana Sanchez Atrio era conocida por su participación en la famosa “Comisión Delegada” a la que según nos contaban, mantenía una empresa, Qualitas Qualitatis, curiosamente con la misma sede social que la correduría de Seguros Uniteco Profesional, ésa que cierne su sombra sobre el colegio desde hace varias décadas.
A Sonia la acompañaba en este proyecto Emilio Villa Alcázar, del cual yo había oído hablar muchas veces porque su empresa, Medigest Consultores,  era la que comercializaba el Medimecum, y la que en los últimos años había gestionado la página web del colegio y la adecuación del mismo a la ventanilla única, recibiendo por ello una cantidad considerable de euros ( por cierto, dejó el trabajo a medio hacer). Resultaba sorprendente que un médico-empresario con negocios relacionados con el colegio tuviera la pretensión de acceder al gobierno del mismo. Sin embargo, y como vemos diariamente, ya casi de todo cabe en esta sociedad…
Del resto de los candidatos me sonaba  Antonio Ramos por ser el director técnico de la publicación Calidad y Riesgo, dependiente de la correduría de la que hablábamos antes. Curiosamente, entre los redactores jefes también estaba Emilio Villa, - el administrador de Medigest-  y Melchor Alvarez de Mon como director editorial, valedor y protector de Sánchez Atrio
De la tesorera Ana Fernández Vidal, el vocal de Ejercicio Libre , la vocal de Atención Primaria, la de Rurales y la de No Asistenciales, yo no había oído hablar nunca. Tampoco había oído hablar de las primas Calderón, Estefanía y Belén. En cambio, sí tuve la oportunidad de trabajar en el Hospital 12 de Octubre con el Dr. Vicente Guillén, quien se postulaba como vocal de Jubilados. El Dr. Guillén, conocido en el ambiente hospitalario por su pertenecia a los llamados Kikos, me dijo por esa época y sin venir a colación: “La verdad nos hará libres”. Sigo pensando a qué verdad se refería….
Nunca dejó de extrañarme la presencia del  Dr. Eduardo Lobo, jefe de servicio del Hospital Ramón y Cajal, de reconocido prestigio, en este grupo. Aunque, vaya…. de los 13 miembros de la candidatura, 9 habían pertenecido a ésa “Comisión Delegada”, que cobraba por trabajillos nunca suficientemente ponderados

Cuando quedó meridianamente claro que a esta candidatura la apoyaba y financiaba el Sr. Gabriel Núñez, presidente de Uniteco Profesional comencé a entender muchas cosas. Todos los regalitos pichigüilis que entregaban a los colegiados por correo o en los propios hospitales… posavasos, portamóviles, tazas e incluso pañuelos para las señoras.
Mucho poderío y mucha “contratación” de jóvenes ajenos a la medicina que en masa acudían a la presentación de la candidatura, que actuaban como repartidores “profesionales” de propaganda electoral, como interventores en las elecciones, o como festejadores en masa tras la victoria el día de la elecciones. Sí, ésos jovencitos casi adolescentes que entraban en los baños del colegio con sus copas en las manos y que sin el menor recato osaban burlarse de los componentes de otras candidaturas.

Para mi, los trece miembros de la candidatura formaban parte del mismo grupo satélite de la famosa empresa, desde su presidenta Sonia López Arribas hasta el último vocal. No puedo decir que me inspirasen aprecio ni excesivo respeto fuera del que se debe a cualquier persona por las más elementales normas de educación. Pero no, no me gustaban e incluso me repelían

Sus primeros pasos en el colegio tras la victoria y toma de posesión el 14 de junio de 2012 me iban dando la razón. Empezando por los despidos de trabajadores del colegio a los que no se les justifica esta acción, la contratación de asesores y personal proveniente del entorno de la correduría, como la secretaria Ana Zabaleta (también procedente de Calidad y Riesgo), que empieza a firmar notas de prensa nada más aterrizar en el colegio, los frecuentes y familiares encuentros de miembros de la junta con directivos de ésa empresa y en las dependencias del mismo colegio… En fin, parecía que los temores de algunos se iban consolidando.

Sin embargo, allá por enero de 2013 y de forma sorprendente, alguien contacta con Miguel Angel Sánchez Chillón y conmigo y nos pide “que ayudemos a la presidenta, que es honrada y está perdida...” Nuestra respuesta fue unánime: “¿a la presidenta? ¿después de cómo ha llegado ahí? Pero…. ¡si sabemos quiénes son!” Casi un ¡vade retro Satanás!
Pero esa persona, tenaz e inasequible al desaliento, seguía insistiendo por varios medios: twitter, mensajes directos, correo electrónico, whatsapp…. hasta el punto de que allá por el mes de febrero y tras tanta insistencia aceptamos una cita con ella a la que hay que decir llegamos con cara larga y gran escepticismo; correctos pero muy distantes...
Nos encontramos con una mujer cordial, llana, humilde y sincera; reconoció que no sabía dónde se metía cuando se presentó a las elecciones colegiales, que la convencieron "los de siempre" y que más o menos, se sortearon los puestos en la junta. Comenzó a contar lo que le escandalizaba de lo que estaba pasando en el colegio y su desesperanza ante lo que consideraba irregularidades de procedimiento. Se lamentaba y pedía ayuda. Pero francamente, no sentimos ninguna pena… si realmente estaba tan defraudada y descontenta ¿por qué no dimitir? Y no, la verdad, los argumentos que daba para no hacerlo no nos convencían en absoluto.
Además yo pensaba ¿y si fuera todo un montaje para conmovernos y sacar algún rédito de nuestra relación? Al fin y al cabo, teníamos detrás tantos colegiados votantes como ellos…

 A medida que iba pasando el tiempo se iban precipitando los acontecimientos: dimisiones en bloque de cuatro vocales por “motivos personales”, ceses de asesores y nombramientos de otros, actitudes despóticas de la vicepresidenta que se presenta a sí misma ante la Mesa de Atención Primaria como la Srta Rottenmeyer; graves irregularidades en las Asambleas de Compromisarios, sobre todo a la hora de la redacción de las actas, convocatorias de elecciones a compromisarios que se suspenden 48 h antes de finalizar el plazo y así un sinfín de acontecimientos que culminan con la desautorización pública -en la web- de la presidenta por parte de los otros ocho miembros restantes de la junta directiva., que también envían un bochornoso comunicado interno a los trabajadores del Colegio indicando que la Presidenta “no puede ordenar ni solicitar nada si su petición no se acompaña de la firma de otro miembro de la junta”.
Es entonces cuando a Sonia López Arribas no solo le retiran su confianza sino que la aislan, le impiden el acceso a las actas de los plenos, aprovechan sus reuniones en otras instituciones o la asistencia a su trabajo como psiquiatra para firmar documentos con la excusa de su “ausencia”; no le entregan la documentación que entra en el colegio ni le comunican la que sale. Ni siquiera puede recurrir a la Asesoría a Jurídica porque el abogado, Sr. Carlos Hernández Martínez Campello, casualmente, siempre está de acuerdo con los ocho magníficos  (por cierto, también colaborador en Calidad y Riesgo....). El resto del personal... salvo honrosas excepciones, cabeza gacha no sea que en el reparto "me toque algo".

Y todo esto ¿por qué? por la simple razón de que se opone a la intervención de intereses empresariales en la gestión y buena marcha de las cuestiones colegiales. Además, Sonia quiere reformar los estatutos para que el colegio no pueda volver a estar hipotecado por ninguna empresa. Pero ¡peligro! si ésto sale adelante ¿cuál es el futuro de la Correduría Uniteco Profesional? ¿Es posible que poco a poco ésta vaya siendo alejada de los negocios que hasta ahora ha mantenido con el colegio?
La división llega al punto tal que incluso en las Asambleas de Compromisarios los ocho miembros de la JD no disimulan su aversión a la presidenta, le quitan el micrófono e impiden repetidas veces que pueda conducir la reunión como estatutariamente le corresponde. 
En la última Asamblea, el 20 de diciembre, el lamentable espectáculo provocó la indignación de los compromisarios. En esta ocasión en que se presentaban los presupuestos de la corporación para 2014, la junta presentó unos presupuestos ajustados y basados no en los gastos reales del ejercicio 2013 sino en los presupuestos de 2012
La presidenta, que no había sido consultada y con la que no se había contado a la hora de preparar ésos presupuestos, elabora otros más realistas, basados en los gastos de 2013 y en los que se demostraba la posibilidad de un ahorro claro de 1.200.000€. Para mostrarlo a los compromisarios, comete el tremendo error de enviar a la secretaria de Presidencia el archivo que debía ser fotocopiado para entregar a los asistentes para su mejor comprensión. Como cabía esperar, el envío de este documento es interceptado por la vicepresidenta, Dra Sánchez Atrio, que sin el más mínimo escrúpulo lo confisca tres horas antes del comienzo de la asamblea.
La situación resulta tan esperpéntica que la presidenta, personalmente, tiene que encargarse de fotocopiar el presupuesto en un establecimiento cercano y por supuesto, pagarlo de su bolsillo para tenerlo disponible para entregar a los compromisarios. 
Esto, que la Junta considera un desplante por parte de la presidenta, es la gota que colma el vaso de su aversión.
Poco después de estos acontecimientos, despiden al responsable de prensa, en teoría por “no cumplir los objetivos de la junta” aunque a él le reconocen que se acercó demasiado a la Presidenta”; dicho despido, improcedente, será costeado de nuevo por los colegiados. Los caprichos de la vicepresidenta y sus amigos nos salen muy caros.

Hay mil episodios más, a cada cuál más terrible y más patético pero ¿para qué ir uno por uno? La situación actual es de tal degradación que un grupo de colegiados entre los cuales me encuentro queremos convocar una asamblea extraordinaria de compromisarios en la que se plantee una Moción de Censura, siguiendo las vías que permiten los Estatutos en vigor.
Estoy convencida de que esto es lo que hay que hacer, porque los médicos de Madrid no podemos permitirnos en ninguna circunstancia y menos ahora, la degradación de esta institución que es nuestra.
Sin embargo, a mi me queda una pequeña gran herida: Sonia López Arribas tiene que ser sometida a la moción de censura con toda su junta directiva, pero no se lo merece; ella no es igual que ellos. Ha demostrado ser valiente, arrojada, honrada, honesta y con principios. Ha demostrado una dignidad y elegancia de la que sus adversarios nunca podrán hacer gala. Le ha faltado carisma y poder de liderazgo con la colegiación. Le ha faltado dar un golpe en la mesa y decir “basta ya”, haber ejercido como Presidenta y buscar la manera de evitar los desmanes de los otros. No podemos decir, todavía, que no vaya a conseguirlo. Ojalá que sí y que sea capaz de alzarse con la victoria de la honradez para, como ha dicho tantas veces, irse un minuto después de que se vayan los demás.
Pero mientras no lo haga, a los colegiados de a pie no nos queda más remedio que censurar a todo el equipo por su ineficiencia y falta de transparencia en la gestión del Colegio, amén de otras muchas cosas que ya irán saliendo.
Los Dres.Ana Sánchez Atrio,  Ana Fernández Vidal, Emilio Villa, Antonio Ramos, Vicente Guillén, Ana Varas, Estefanía Bolaños y Belén Calderón (por cierto, que estas dos últimas deberían fotografiarse para que el conserje del colegio se acuerde de ellas) desde hace varios meses y cada vez con más frecuencia toman decisiones, firman documentos, renuevan contratos, convocan y desconvocan elecciones etc etc SIN CONTAR PARA NADA CON LA PRESIDENTA y lo que es peor, en muchos casos con su oposición explícita. Pero les da igual, cuando la desesperación de perderlo todo puede con uno mismo, se arremete contra lo que sea.

Soy consciente de que mis palabras no van a gustar a los señores de Uniteco y sé que eso lo suelen resolver querellándose contra todo el que saca  a la luz sus oscuras tramas. Si fuesen mentiras no tendrían que usar libelos ocultando su identidad en publicaciones en redes sociales o haciéndose acompañar por guardaespaldas que te miran de reojo con las piernas separadas mientras mascan chicle

Siento que es mi obligación hacer esta defensa de Sonia López Arribas, minutos o días antes de impulsar una moción de censura contra ella. No me arrepiento de ninguna de las dos cosas y ni esta noche ni las que viene podría dormir tranquila pensando que mis compañeros médicos de Madrid puedan pensar que la Presidenta de su Colegio de Médicos es merecedora de censura por una trayectoria turbia y poco clara. Por desgracia es merecedora de ella,  pero únicamente por no haber tenido la suficiente frialdad para oponerse pùblicamente a todos los que en un principio se comprometieron con ella para capitanear el barco, ocultando su verdaderas intenciones para  quitarse las máscaras poco después


En estos meses, viendo la desesperación, la humillación y los agravios a que ha sido sometida la Presidenta, no he podido evitar que la que fuera mi contrincante se haya convertido en alguien a quien sinceramente aprecio porque me ha demostrado día a día su honestidad y honradez. Puede ser que nos volvamos a encontrar en distinto lado de la trinchera en un futuro no muy lejano. Es posible porque somos muy diferentes; pensamientos, ideologías y actitudes casi contrapuestas que mientras se defiendan con dignidad y honestidad, siempre respetaré.

Desde luego, por su trayectoria durante estos meses, su lucha en solitario, sus desvelos por intentar proteger los intereses del colegio, por la fuerza de sus hombros para aguantar vejaciones, por la impotencia y rabia que ha sentido, no me queda más que decir: llegasteis juntos pero NO, NO SOIS IGUALES 
Gracias Sonia

Asunción Rosado
Médico de Madrid





jueves, 13 de junio de 2013

Los negocios de Emilio Villa en el Colegio de Médicos de Madrid

El pediatra Emilio Villa Alcázar apareció hace unos 12 años por el Icomem, recomendado por sus amigos Gabriel Núñez, presidente de Uniteco Profesional, Carlos Hernández, asesor jurídico del Colegio, y Melchor Álvarez de Mon, presidente de la Comisión Científica y de Investigación, con los que, explicó, colaboraba en diversos proyectos, como la Revista Calidad y Riesgo, Qualitas Qualitatis, AFA Abogados...  
El pediatra acudió entonces a presentar su empresa, Medigest Consultores, que comercializaba 3 productos: un programa informático llamado Axón, la Red Sinapsis de historias clínicas y la guía Medimecum. De esta forma llegó a algún tipo de acuerdo económico con el Icomem para ofrecer estos productos a los colegiados, aunque ha sido imposible conocer qué interés tienen los médicos en ellos y la cantidad que el doctor Emilio Villa se ha venido embolsando por los mismos. De hecho, para informarse de estos productos, los colegiados tenían (y tienen) que dirigirse a los empleados de Uniteco Profesional desplazados en el Icomem, y no a personal del Colegio.
Más adelante, en 2010, el doctor Villa solicitó reunirse con la Junta Directiva del Icomem para ofrecer además su sistema de Receta Médica Online (Medimecum Ereceta). A la Junta Directiva le gustó la idea, pero le hizo saber que antes había que transformar la página web colegial, que se había quedado obsoleta, y adaptarla a la Ventanilla Única. Emilio Villa afirmó entonces que él también era capaz de realizar esas tareas, aunque a sus colegas más próximos les desveló que no tenía ni la experiencia, ni los medios técnicos ni humanos necesarios en esos momentos para llevarlas a cabo. Baste recordar que Medigest está domiciliada en la consulta privada del pediatra -General Perón, 26-Esc.2-3ºA- y que sólo atiende al público vía teléfono y correo electrónico.
Sin embargo, el doctor Villa no cejó en su empeño y volvió a presentar un proyecto que incluía las áreas antes descritas a la Junta Directiva del Icomem, asociado para ello con sus amigos Ángel García, director de la empresa Xtragames (especializada en juegos online) y Rafael Alonso (prejubilado y consultor con su empresa ERB Astania). Resultado: la Junta Directiva confió en la capacidad de Medigest y el 5 de mayo de 2010 firmó un contrato con esta empresa, encargándole la creación de un nuevo portal web y su adaptación a la Ventanilla Única y la Receta Médica Online por el “módico” precio de 300.000 euros.


Tan sólo unas semanas más tarde, en cuanto el personal informático del Icomem comenzó a trabajar con ese equipo de Medigest, se dio cuenta de su incapacidad y carencias para cumplir los plazos y llevar a buen puerto el proyecto: los problemas eran continuos, se producían múltiples errores, copiaron la página trabajada por el Icomem para el Colegio de Médicos de Valencia, se negaban a entregar al Colegio el código fuente… Hasta el punto de que el Colegio tuvo que solicitar una auditoría informática independiente que confirmó las peores sospechas y recomendó a la Junta Directiva rescindir el contrato y comenzar a trabajar con compañías realmente profesionales.
Aunque el Icomem ya había pagado entonces alrededor de 180.000 euros a Medigest, a mediados de 2011 no tuvo más remedio que recurrir a dos compañías fiables para solucionar el caos informático y de servicios al que le había llevado la empresa de Emilio Villa: Pixelware para la Ventanilla Única y Metadrop para el diseño de la página web, con las que se comenzó a trabajar con absoluta eficacia y normalidad (y a unos precios muy por debajo de los presupuestados por Medigest), logrando un alto nivel de calidad para el portal web www.icomem.es
El pediatra Emilio Villa reaccionó entonces de forma airada contra la Junta Directiva y tuvo suerte. Se implicó aún más intensamente con Uniteco Profesional para presentarse a las elecciones del Icomem 2012, en la candidatura financiada por la correduría de seguros, y en mayo de ese año salió elegido como secretario general del Icomem.

Desde entonces hasta el día de hoy, personas cercanas a la actual Junta Directiva del Icomem aseguran que el pediatra se ha centrado en utilizar el Colegio en beneficio propio. Y resumen algunas de sus acciones:
-  Como primer paso, consiguió que la Junta Directiva despidiera a Jorge Cobas (responsable de Informática) y a Sonsoles Vázquez (responsable de la Página Web), los dos empleados del Colegio que conocían en profundidad sus irregularidades
-  Ha contratado como asesor informático a su amigo Rafael Alonso (ERB Astania)
-  Ha rescindido el contrato con Pixelware y Metadrop, y ha vuelto a contratar a empresas vinculadas a él (Medigest y Xtragames) para el área de Informática
-  Ha contratado la Receta Médica Online a otra empresa vinculada con él: Plataforma de Prescripción Segura S.L.

¿No deberían conocer los médicos colegiados de Madrid las cantidades que ha facturado Emilio Villa por todos estos conceptos desde febrero de 2008 hasta marzo de 2012 -que según diversos documentos asciende a 656.360 euros- y lo que viene cobrando indirectamente desde que es secretario general del Icomem?



En primer lugar, porque su puesto ya está suficientemente bien remunerado y no parece muy ético que tenga otros intereses económicos en el Colegio. Y, en segundo lugar, porque según diversos expertos consultados, la actual página web colegial es de una calidad ínfima, está plagada de errores y ha perdido todo el repositorio histórico (gráfico y documental) de la entidad colegial. Asimismo, resulta llamativo que la Ventanilla Única siga sin estar plenamente operativa, y que los médicos usuarios indiquen que su sistema de Receta Médica Privada es caro y funciona de una manera muy deficiente.  



Alfonso Núñez de Peralta
Periodista