miércoles, 12 de febrero de 2014

Asamblea Extraordinaria del ICOMEM de 14 de febrero de 2014 ¿Truco o Trato?

Antecedentes de necesario conocimiento para saber y entender el objeto de la Asamblea del 14 de febrero 2014

1.- El 28 de enero de 2013  se aprueba en el Pleno de Junta Directiva (JD), iniciándose así el procedimiento establecido en el artículo 8 de los estatutos colegiales (cúmpliendo el trámite procedimental legalmente establecido) el primer borrador con la propuesta de cambio de los estatutos. Se modificaban los artículos 3 y 4, entre otros.
Del 28 de enero a 14 de marzo: apertura  del plazo para presentación de las enmiendas que serán objeto de estudio por parte de la JD.

2.-  Siguiendo con el procedimiento previsto en los estatutos, el 28 de junio se convoca Asamblea Extraordinaria para aprobación de los estatutos con la nueva redacción que incluyen las enmiendas aceptadas. El 19 de junio comienza el envío de la convocatoria por correo certificado a los casi 600 compromisarios.  

3.- El 24 de junio sin explicación convincente alguna a la colegiación  se desconvoca y se inicia nuevo envío por el mismo medio comunicando la anulación de la convocatoria. Luego nos hemos podido enterar que existían dos informes jurídicos - uno de ellos del entonces jefe de la Asesoría Jurídica colegial, que apuntaban a la ilegalidad en la redacción de determinados artículos modificados, entre ellos los artículos 3 y 4 de los estatutos (informes de D. Ramón Hermosilla y Martín Caruana)

4.- Nuevamente siguiendo el procedimiento establecido en el artículo 8 de los estatutos  el 30 de junio se anuncia la celebración de la Asamblea fijándose para  el 4 de octubre.

5.-  Es el día de la celebración de la Asamblea- 4 de octubre- cuando se exteriorizan las disensiones existentes entre los ocho miembros de la junta y la presidenta (ocho de los 12 elegidos porque cuatro ya habían dimitido en mitad de este proceso) así como la disconformidad de una gran parte de los compromisarios asistentes por la aprobación de la nueva redacción “sobre la marcha” y sin tiempo para una lectura detenida. 

De hecho en los propios borradores del Acta de esa Asamblea, no aprobada por los compromisarios interventores elegidos de acuerdo con el procedimiento estatutario, puede verse que la versión final de los artículos 3 y 4 proviene de unas enmiendas realizadas por compromisarios a última hora. 
Pese a ello, y desde luego pese a la más que dudosa ilegalidad de la redacción de ambas normas, el Jefe de la Asesoría Jurídica, presente en dicha Asamblea, y responsable máximo de la legalidad de los acuerdos colegiales, nada manifiesta ni dice sobre el particular habilitando con su silencio la modificación estatutaria para su remisión a la Comunidad de Madrid.
Como se ha dicho el Acta de dicha Asamblea no es firmada por los compromisarios interventores por graves inexactitudes en su redacción y transcripción de lo que realmente sucedió en dicha Asamblea, como así consta en los escritos presentados tanto en la OMC como en el Colegio, en los que se solicitan las modificaciones oportunas para poder proceder a la firma. La última redacción del acta ni siquiera contenía el discurso inicial de la presidenta ni las intervenciones de los enmendantes.

6- El 20 de diciembre, se celebra la preceptiva Asamblea Ordinaria prevista en los estatutos para la aprobación de presupuestos. Dado que los interventores seguían reclamando la corrección de errores y por tanto sin firmar el acta, la Junta Directiva, en clara infracción de los estatutos colegiales, decide incluir en el orden del día dos meses y medio después, la aprobación del acta de la Asamblea de 4 de Octubre, obviando la firma de los compromisarios interventores.

7.- Aprobada el acta de esa Asamblea, se iniciaron los trámites a fin de llevar la modificación estatutaria a la Comunidad de Madrid para, previa su calificación de legalidad, la misma se inscribiera en el Registro de Colegios Profesionales y se publicara en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, como exigen los estatutos colegiales y la Ley madrileña de Colegios Profesionales. La solicitud de inscripción no llevaba la firma de la Presidenta sino de la Vicepresidenta, contraviniendo lo previsto en los estatutos colegiales.

8.- Hace unos 15 días se ha tenido conocimiento de que la Consejería de Presidencia (Registro de Colegios Profesionales) tras haber transcurrido el plazo  concedido para subsanar el hecho de que la instancia fuera firmada por la Presidencia, y teniendo conocimiento de las irregularidades en orden a la aprobación del Acta de la Asamblea de Compromisarios de 4 de Octubre, rechaza la inscripción  de la modificación estatutaria, su calificación de legalidad y su publicación en el Boletín Oficial para conocimiento de todos los colegiados, o lo que es lo mismo, dicha modificación estatutaria, NO ESTA EN VIGOR.

Recordemos aquí el punto J del artículo 8 de los estatutos vigentes que dice: “Aprobado, en su caso, EL PROYECTO (no modificación estatutaria)  por la Asamblea General, se remitirá a la Consejería de Presidencia de la Comunidad de Madrid para la calificación de legalidad de la modificación y su inscripción en el Registro de Colegios Profesionales de la Comunidad de Madrid”




¿Qué sucede con la Asamblea Extraordinaria convocada para el 14 de febrero?

El día 4 de febrero se publica en la página web la convocatoria de nueva Asamblea Extraordinaria para el 14 de febrero con un único punto en el orden del día:

  • “Ante los problemas de aplicación de los artículos 3 y 4 de los Estatutos modificados por la Asamblea de Compromisarios de 4/10/2013, por la contradicción existente entre ellos y con otros preceptos de los mismos Estatutos, se solicita la aprobación por parte de la Asamblea, de un acuerdo conjunto por el cual (1) se proceda a la creación de una comisión de trabajo para el estudio y modificación integral de los actuales estatutos del ICOMEM, que deberá adaptarse a la futura aprobación de la nueva Ley de Servicios y Colegios Profesionales; (2) quede en suspenso la vigencia y aplicación de la redacción actual de dichos artículos 3 y 4; y (3) se abra un proceso electoral a la finalización del proceso de modificación y aprobación de los nuevos estatutos”


Nuestras consideraciones al respecto:

A) Consideramos, a la vista de los antecedentes antes relatados:

  1. Se reconoce que los artículos 3 y 4 modificados son de “difícil aplicación” debido a la contradicción entre ellos mismos y con otros artículos de los estatutos”. ¿Es que no lo eran antes también? ¿Por qué la Asesoría Jurídica no manifestó estos extremos en la Asamblea del 4 de octubre y ahora, en cambio, si lo ve?. Recordemos que a la fecha de la Asamblea de 4 de Octubre esa Asesoría contaba con dos informes de dos letrados independientes que precisamente manifestaban lo que ahora se indica.

  1. ¿Qué ha pasado en estos cuatro meses desde que se aprobó el proyecto de modificación estatutaria para que sea evidente lo que entonces era más que obvio, o cuando menos discutible?. ¿No será que la propia Comunidad de Madrid, pese a rechazar el proyecto por defectos formales también ha advertido de la ilegalidad en la redacción de tales artículos?

  1. ¿No será que  el todo o parte de la Junta, viendo próxima - por anunciada- una moción de censura, quiera “agilizar al máximo” ciertas renovaciones contractuales sin cortapisas de ninguna especie, máxime cuando el proceso electoral para renovar a los compromisarios para adecuar la Asamblea a los últimos resultados electorales, ni tan siquiera se ha puesto en marcha?

  1. - ¿A quien hay que pedirle responsabilidades? ¿Qué coste tiene todo este proceso tanto  en recursos humanos como económicos?

  1. ¿Cómo casa todo esto con la exigencia Constitucional de que la estructura y el funcionamiento de los Colegios ha de ser democrática?.

B) La convocatoria de la Asamblea, de celebrarse y aprobarse el punto, son actos nulos de pleno derecho y desde luego adoptados en evidente fraude de Ley, por cuanto se conforman sin seguir el procedimiento establecido en los estatutos colegiales para la modificación de los mismos (artículo 8), infringen palmariamente el artículo 29.1 que no contempla, entre las funciones de la Asamblea crear comisión alguna.

C) La convocatoria  es de una Asamblea Extraordinaria y para celebrar en un plazo de siete días desde su aprobación, pero no se ha dado a los compromisarios ningún tipo de justificación, antecedente, informe ni nada por el que puedan asistir a la Asamblea con conocimiento de causa y emitir su voto en consecuencia. Ni tan siquiera se ha tenido la delicadeza de argumentar el porqué existen contradicciones  entre los artículos 3 y 4 con otros de los estatutos, ni porqué resulta difícil su “supuesta”aplicación.

D) Se habla de la creación de una Comisión, pero se desconoce su composición, funciones, responsabilidades, plazo para concluir sus trabajos, etc…, es decir se desconoce todo de la misma, sin perjuicio -se insiste- de que no procede su creación por infringir el trámite procedimiental exigido en el artículo 8 de los estatutos.

E) Se dice que esa Comisión debe elaborar una reforma de estatutos que deberá adaptarse a la futura aprobación de la ley de Servicios y Colegios Profesionales, cuando la realidad es que la Ley está todavía en fase de borrador  y por tanto no está promulgada. La pregunta es obvia ¿Cómo se va a poder adaptar esa comisión a un texto legal  que no está en vigor? sin perjuicio- se insiste- en que no procede su nombramiento por infringir el trámite procedimental exigido en el artículo 8 de los estatutos. 
Se podría dar la paradoja - se habla hipotéticamente, pues no se reconoce - 
que reformados los estatutos no sirvieran por cuanto la Ley de Colegios promulgada y publicada en el BOE tuviera en cuenta otros aspectos no recogidos en los borradores. Entonces necesariamente, ante la exigencia legal de adaptación, se deberían reformar nuevamente los estatutos con los consiguientes nuevos gastos para el Colegio, y todo por la “irracionalidad” de lo que ahora se pretende.
¿Porqué tanta prisa? ¿No será que el acuerdo que se pretende responda o siga las directrices de intereses extra colegiales, reproduciéndose el mismo interés que ya se manifestó al reformar en Octubre de 2013?. No queremos pensar que la Junta - visto lo visto- ya haya adoptado acuerdos en orden a la renovación de ciertos contratos con ciertos proveedores colegiales, y ante la eventualidad de aplicación de los artículos 3 y 4 supuestamente reformados en Octubre, quieren dejar sin efecto los mismos para justificar y documentar sus decisiones….

F) Se pretende que la Asamblea, lejos el trámite procedimental previsto en el artículo 8 de los estatutos  adopte el acuerdo de que “quede en suspenso la vigencia y aplicación  de la redacción actual de los artículos 3 y 4 mientras dure esta situación”, pero:

  • Los artículos 3 y 4 aludidos no están en vigor. Recuérdese que el proyecto de modificación estatutaria aprobado en la Asamblea de 4 de Octubre de 2013, ni ha sido calificado de legalidad ni publicado por la Comunidad de Madrid, como es preceptivo por Ley y estatutos.

  • Que la Asamblea, por exigencia estatutaria, no tiene potestad, salvo por procedimiento de modificación de estatutos para dejar sin efecto ningún artículo estatutario

  • Y que ni mucho menos puede supeditar la vigencia de una norma estatutaria a los trabajos de una comisión que puede dilatarse en el tiempo, por cuanto no está previsto en los estatutos colegiales, norma soberana de aplicación por encima de las decisiones de la asamblea de colegiados

  • Y porque de alcanzarse el acuerdo, el Colegio quedaría, en parte, huérfano  de capacidad y funciones (artículo 4)  y huérfano de determinados fines (artículo 3)  como son nada más y nada menos que el organizar actividades y servicios de interés común para sus colegiados. Y que no se nos quiera ahora decir que dejando sin efecto estas normas por absoluto capricho injustificado de la Junta vuelven a recobrar vigor las primigenias normas estatutarias…, o que resultan de aplicación, mientras tanto y subsidiariamente, las disposiciones de la Ley de Colegios profesionales,

G) Se pretende adoptar un acuerdo por el que, nada mas y nada menos que se deja en manos de la comisión que se pretende crear, la decisión última de determinar el plazo de cuando han de convocarse elecciones colegiales, contraviniendo con ello los supuestos tasados que los estatutos determinan como condicionantes de la convocatoria electoral.

Dicho en lenguaje llano y sencillo: sustraer las competencias de la Junta Directiva y de la Asamblea de Compromisarios para ser entregadas a la mencionada comisión quien a partir de entonces va a determinar todo lo concerniente a la marcha del Colegio, comisión (mucho nos tememos) cuyos componentes (a buen seguro) defienden intereses extracolegiales y son personas (algunas) que no han podido obtener en las urnas el refrendo de la colegiación que ahora se pretenden arrogar

Informe del anterior Jefe de la Asasoría Jurídica del ICOMEM
Si como decíamos antes la estructura y funcionamiento del colegio han de ser democráticos por exigencia constitucional, todas estas medidas, sin duda, adolecen de las más mínima democracia y respeto a las reglas del juego

Es por lo que, desde ahora, se quiere dejar constancia de la reserva de acciones para impugnar ante los Organos Jurisdiccionales competentes, los acuerdos de esta asamblea, sin perjuicio de solicitar, nuevamente, la dimisión inmediata de toda la Junta Directiva, que desde su elección no ha sabido defender a la institución colegial, ni ha contado con el respaldo de los colegiados madrleños


Miguel Angel Sánchez Chillón
Asunción Rosado

Médicos de Madrid

miércoles, 5 de febrero de 2014

No Presidenta, ustedes no son iguales...

Sonia López Arribas, desconocida para la mayor parte de la colegiación, aparece en el escenario allá por el mes de abril de 2012, cuando se convocan elecciones generales a la Junta Directiva del Colegio de Médicos
Los que estábamos algo más implicados en la vida del colegio nos vemos sorprendidos por la incursión de esta psiquiatra militar a la que acompañaban en la candidaturas otros médicos, algunos de los cuales ya se habían dejado ver. La que se postulaba como vicepresidenta, Ana Sanchez Atrio era conocida por su participación en la famosa “Comisión Delegada” a la que según nos contaban, mantenía una empresa, Qualitas Qualitatis, curiosamente con la misma sede social que la correduría de Seguros Uniteco Profesional, ésa que cierne su sombra sobre el colegio desde hace varias décadas.
A Sonia la acompañaba en este proyecto Emilio Villa Alcázar, del cual yo había oído hablar muchas veces porque su empresa, Medigest Consultores,  era la que comercializaba el Medimecum, y la que en los últimos años había gestionado la página web del colegio y la adecuación del mismo a la ventanilla única, recibiendo por ello una cantidad considerable de euros ( por cierto, dejó el trabajo a medio hacer). Resultaba sorprendente que un médico-empresario con negocios relacionados con el colegio tuviera la pretensión de acceder al gobierno del mismo. Sin embargo, y como vemos diariamente, ya casi de todo cabe en esta sociedad…
Del resto de los candidatos me sonaba  Antonio Ramos por ser el director técnico de la publicación Calidad y Riesgo, dependiente de la correduría de la que hablábamos antes. Curiosamente, entre los redactores jefes también estaba Emilio Villa, - el administrador de Medigest-  y Melchor Alvarez de Mon como director editorial, valedor y protector de Sánchez Atrio
De la tesorera Ana Fernández Vidal, el vocal de Ejercicio Libre , la vocal de Atención Primaria, la de Rurales y la de No Asistenciales, yo no había oído hablar nunca. Tampoco había oído hablar de las primas Calderón, Estefanía y Belén. En cambio, sí tuve la oportunidad de trabajar en el Hospital 12 de Octubre con el Dr. Vicente Guillén, quien se postulaba como vocal de Jubilados. El Dr. Guillén, conocido en el ambiente hospitalario por su pertenecia a los llamados “Kikos”, me dijo por esa época y sin venir a colación: “La verdad nos hará libres”. Sigo pensando a qué verdad se refería….
Nunca dejó de extrañarme la presencia del  Dr. Eduardo Lobo, jefe de servicio del Hospital Ramón y Cajal, de reconocido prestigio, en este grupo. Aunque, vaya…. de los 13 miembros de la candidatura, 9 habían pertenecido a ésa “Comisión Delegada”, que cobraba por trabajillos nunca suficientemente ponderados

Cuando quedó meridianamente claro que a esta candidatura la apoyaba y financiaba el Sr. Gabriel Núñez, presidente de Uniteco Profesional comencé a entender muchas cosas. Todos los regalitos pichigüilis que entregaban a los colegiados por correo o en los propios hospitales… posavasos, portamóviles, tazas e incluso pañuelos para las señoras.
Mucho poderío y mucha “contratación” de jóvenes ajenos a la medicina que en masa acudían a la presentación de la candidatura, que actuaban como repartidores “profesionales” de propaganda electoral, como interventores en las elecciones, o como festejadores en masa tras la victoria el día de la elecciones. Sí, ésos jovencitos casi adolescentes que entraban en los baños del colegio con sus copas en las manos y que sin el menor recato osaban burlarse de los componentes de otras candidaturas.

Para mi, los trece miembros de la candidatura formaban parte del mismo grupo satélite de la famosa empresa, desde su presidenta Sonia López Arribas hasta el último vocal. No puedo decir que me inspirasen aprecio ni excesivo respeto fuera del que se debe a cualquier persona por las más elementales normas de educación. Pero no, no me gustaban e incluso me repelían

Sus primeros pasos en el colegio tras la victoria y toma de posesión el 14 de junio de 2012 me iban dando la razón. Empezando por los despidos de trabajadores del colegio a los que no se les justifica esta acción, la contratación de asesores y personal proveniente del entorno de la correduría, como la secretaria Ana Zabaleta (también procedente de Calidad y Riesgo), que empieza a firmar notas de prensa nada más aterrizar en el colegio, los frecuentes y familiares encuentros de miembros de la junta con directivos de ésa empresa y en las dependencias del mismo colegio… En fin, parecía que los temores de algunos se iban consolidando.

Sin embargo, allá por enero de 2013 y de forma sorprendente, alguien contacta con Miguel Angel Sánchez Chillón y conmigo y nos pide “que ayudemos a la presidenta, que es honrada y está perdida...” Nuestra respuesta fue unánime: “¿a la presidenta? ¿después de cómo ha llegado ahí? Pero…. ¡si sabemos quiénes son!” Casi un ¡vade retro Satanás!
Pero esa persona, tenaz e inasequible al desaliento, seguía insistiendo por varios medios: twitter, mensajes directos, correo electrónico, whatsapp…. hasta el punto de que allá por el mes de febrero y tras tanta insistencia aceptamos una cita con ella a la que hay que decir llegamos con cara larga y gran escepticismo; correctos pero muy distantes...
Nos encontramos con una mujer cordial, llana, humilde y sincera; reconoció que no sabía dónde se metía cuando se presentó a las elecciones colegiales, que la convencieron "los de siempre" y que más o menos, se sortearon los puestos en la junta. Comenzó a contar lo que le escandalizaba de lo que estaba pasando en el colegio y su desesperanza ante lo que consideraba irregularidades de procedimiento. Se lamentaba y pedía ayuda. Pero francamente, no sentimos ninguna pena… si realmente estaba tan defraudada y descontenta ¿por qué no dimitir? Y no, la verdad, los argumentos que daba para no hacerlo no nos convencían en absoluto.
Además yo pensaba ¿y si fuera todo un montaje para conmovernos y sacar algún rédito de nuestra relación? Al fin y al cabo, teníamos detrás tantos colegiados votantes como ellos…

 A medida que iba pasando el tiempo se iban precipitando los acontecimientos: dimisiones en bloque de cuatro vocales por “motivos personales”, ceses de asesores y nombramientos de otros, actitudes despóticas de la vicepresidenta que se presenta a sí misma ante la Mesa de Atención Primaria como la Srta Rottenmeyer; graves irregularidades en las Asambleas de Compromisarios, sobre todo a la hora de la redacción de las actas, convocatorias de elecciones a compromisarios que se suspenden 48 h antes de finalizar el plazo y así un sinfín de acontecimientos que culminan con la desautorización pública -en la web- de la presidenta por parte de los otros ocho miembros restantes de la junta directiva., que también envían un bochornoso comunicado interno a los trabajadores del Colegio indicando que la Presidenta “no puede ordenar ni solicitar nada si su petición no se acompaña de la firma de otro miembro de la junta”.
Es entonces cuando a Sonia López Arribas no solo le retiran su confianza sino que la aislan, le impiden el acceso a las actas de los plenos, aprovechan sus reuniones en otras instituciones o la asistencia a su trabajo como psiquiatra para firmar documentos con la excusa de su “ausencia”; no le entregan la documentación que entra en el colegio ni le comunican la que sale. Ni siquiera puede recurrir a la Asesoría a Jurídica porque el abogado, Sr. Carlos Hernández Martínez Campello, casualmente, siempre está de acuerdo con los ocho magníficos  (por cierto, también colaborador en Calidad y Riesgo....). El resto del personal... salvo honrosas excepciones, cabeza gacha no sea que en el reparto "me toque algo".

Y todo esto ¿por qué? por la simple razón de que se opone a la intervención de intereses empresariales en la gestión y buena marcha de las cuestiones colegiales. Además, Sonia quiere reformar los estatutos para que el colegio no pueda volver a estar hipotecado por ninguna empresa. Pero ¡peligro! si ésto sale adelante ¿cuál es el futuro de la Correduría Uniteco Profesional? ¿Es posible que poco a poco ésta vaya siendo alejada de los negocios que hasta ahora ha mantenido con el colegio?
La división llega al punto tal que incluso en las Asambleas de Compromisarios los ocho miembros de la JD no disimulan su aversión a la presidenta, le quitan el micrófono e impiden repetidas veces que pueda conducir la reunión como estatutariamente le corresponde. 
En la última Asamblea, el 20 de diciembre, el lamentable espectáculo provocó la indignación de los compromisarios. En esta ocasión en que se presentaban los presupuestos de la corporación para 2014, la junta presentó unos presupuestos ajustados y basados no en los gastos reales del ejercicio 2013 sino en los presupuestos de 2012
La presidenta, que no había sido consultada y con la que no se había contado a la hora de preparar ésos presupuestos, elabora otros más realistas, basados en los gastos de 2013 y en los que se demostraba la posibilidad de un ahorro claro de 1.200.000€. Para mostrarlo a los compromisarios, comete el tremendo error de enviar a la secretaria de Presidencia el archivo que debía ser fotocopiado para entregar a los asistentes para su mejor comprensión. Como cabía esperar, el envío de este documento es interceptado por la vicepresidenta, Dra Sánchez Atrio, que sin el más mínimo escrúpulo lo confisca tres horas antes del comienzo de la asamblea.
La situación resulta tan esperpéntica que la presidenta, personalmente, tiene que encargarse de fotocopiar el presupuesto en un establecimiento cercano y por supuesto, pagarlo de su bolsillo para tenerlo disponible para entregar a los compromisarios. 
Esto, que la Junta considera un desplante por parte de la presidenta, es la gota que colma el vaso de su aversión.
Poco después de estos acontecimientos, despiden al responsable de prensa, en teoría por “no cumplir los objetivos de la junta” aunque a él le reconocen que se acercó demasiado a la Presidenta”; dicho despido, improcedente, será costeado de nuevo por los colegiados. Los caprichos de la vicepresidenta y sus amigos nos salen muy caros.

Hay mil episodios más, a cada cuál más terrible y más patético pero ¿para qué ir uno por uno? La situación actual es de tal degradación que un grupo de colegiados entre los cuales me encuentro queremos convocar una asamblea extraordinaria de compromisarios en la que se plantee una Moción de Censura, siguiendo las vías que permiten los Estatutos en vigor.
Estoy convencida de que esto es lo que hay que hacer, porque los médicos de Madrid no podemos permitirnos en ninguna circunstancia y menos ahora, la degradación de esta institución que es nuestra.
Sin embargo, a mi me queda una pequeña gran herida: Sonia López Arribas tiene que ser sometida a la moción de censura con toda su junta directiva, pero no se lo merece; ella no es igual que ellos. Ha demostrado ser valiente, arrojada, honrada, honesta y con principios. Ha demostrado una dignidad y elegancia de la que sus adversarios nunca podrán hacer gala. Le ha faltado carisma y poder de liderazgo con la colegiación. Le ha faltado dar un golpe en la mesa y decir “basta ya”, haber ejercido como Presidenta y buscar la manera de evitar los desmanes de los otros. No podemos decir, todavía, que no vaya a conseguirlo. Ojalá que sí y que sea capaz de alzarse con la victoria de la honradez para, como ha dicho tantas veces, irse un minuto después de que se vayan los demás.
Pero mientras no lo haga, a los colegiados de a pie no nos queda más remedio que censurar a todo el equipo por su ineficiencia y falta de transparencia en la gestión del Colegio, amén de otras muchas cosas que ya irán saliendo.
Los Dres.Ana Sánchez Atrio,  Ana Fernández Vidal, Emilio Villa, Antonio Ramos, Vicente Guillén, Ana Varas, Estefanía Bolaños y Belén Calderón (por cierto, que estas dos últimas deberían fotografiarse para que el conserje del colegio se acuerde de ellas) desde hace varios meses y cada vez con más frecuencia toman decisiones, firman documentos, renuevan contratos, convocan y desconvocan elecciones etc etc SIN CONTAR PARA NADA CON LA PRESIDENTA y lo que es peor, en muchos casos con su oposición explícita. Pero les da igual, cuando la desesperación de perderlo todo puede con uno mismo, se arremete contra lo que sea.

Soy consciente de que mis palabras no van a gustar a los señores de Uniteco y sé que eso lo suelen resolver querellándose contra todo el que saca  a la luz sus oscuras tramas. Si fuesen mentiras no tendrían que usar libelos ocultando su identidad en publicaciones en redes sociales o haciéndose acompañar por guardaespaldas que te miran de reojo con las piernas separadas mientras mascan chicle

Siento que es mi obligación hacer esta defensa de Sonia López Arribas, minutos o días antes de impulsar una moción de censura contra ella. No me arrepiento de ninguna de las dos cosas y ni esta noche ni las que viene podría dormir tranquila pensando que mis compañeros médicos de Madrid puedan pensar que la Presidenta de su Colegio de Médicos es merecedora de censura por una trayectoria turbia y poco clara. Por desgracia es merecedora de ella,  pero únicamente por no haber tenido la suficiente frialdad para oponerse pùblicamente a todos los que en un principio se comprometieron con ella para capitanear el barco, ocultando su verdaderas intenciones para  quitarse las máscaras poco después


En estos meses, viendo la desesperación, la humillación y los agravios a que ha sido sometida la Presidenta, no he podido evitar que la que fuera mi contrincante se haya convertido en alguien a quien sinceramente aprecio porque me ha demostrado día a día su honestidad y honradez. Puede ser que nos volvamos a encontrar en distinto lado de la trinchera en un futuro no muy lejano. Es posible porque somos muy diferentes; pensamientos, ideologías y actitudes casi contrapuestas que mientras se defiendan con dignidad y honestidad, siempre respetaré.

Desde luego, por su trayectoria durante estos meses, su lucha en solitario, sus desvelos por intentar proteger los intereses del colegio, por la fuerza de sus hombros para aguantar vejaciones, por la impotencia y rabia que ha sentido, no me queda más que decir: llegasteis juntos pero NO, NO SOIS IGUALES 
Gracias Sonia

Asunción Rosado
Médico de Madrid





martes, 4 de febrero de 2014

El Colegio de Médicos de Madrid toca fondo

Cuando a principios del siglo XXI, la Organización de Naciones Unidas fijó unos objetivos para el milenio en materia de derechos humanos y de bienestar social, los países más desarrollados no se podían plantear que una crisis económica mundial no solo iba a paralizar esos objetivos para los países menos favorecidos, sino que iba a hacer que, en sociedades más acomodadas, empezase a aparecer la sombra de la falta de recursos y la consiguiente pérdida de logros sociales en materia sociosanitaria, ademas de la exclusión social de poblaciones menos favorecidas en esos países.

Los grandes pensadores y las tendencias de opinión pasaron a ser refugio del pensamiento humanístico frente al virus del poder económico y su influencia en todas las facetas del desarrollo social, desde la salud hasta la educación pasando por la justicia, los derechos humanos y la solidaridad internacional.

Consecuencia de este entorno y mientras en Madrid un grupo de médicos y facultativos se replanteaban su papel en la sociedad actual y su liderazgo en las políticas de salud,  una brusca vuelta de tuerca de la política de la administración con un retroceso en la recién lograda universalidad de la atención sanitaria, más un férreo control de los intereses empresariales sobre los "albañiles" del cambio, generaban un nuevo mapa de la sanidad madrileña y de los órganos que actuaban en ella.

Poco antes, a mediados del año 2012, el Colegio de Médicos de Madrid estrenaba  Junta de Gobierno después de un largo periodo de mandato de 12 años, produciéndose un recambio total de sus componentes. Esta junta venía sostenida por los intereses empresariales que históricamente han girado en torno a esta corporación, cuyos fines fundamentales no deben ser ni el ánimo de lucro ni los beneficios propios, sino el servicio a la sociedad basado en un alto componente vocacional. Pues bien, los miembros de esta nueva Junta Directiva, sin una idea clara de cómo debe ser un Colegio en el siglo XXI, de cómo debería orientarse la Medicina como servicio en una sociedad informada, exigente y crítica, ni de cómo debería plantearse una Corporación de casi 40.000 miembros desde el punto de vista científico, humanístico y profesional, irrumpe con una presencia tibia, poco clara y vacilante en la sociedad, sin un posicionamiento en los temas más importantes y acuciantes de la actualidad sanitaria y profesional y con unos cambios de gestión más que cuestionables,


En el momento actual, la presión ejercida por la empresa que controla el Colegio  y los intereses personales de algunos de los miembros de la Junta Directiva y de sus valedores, ha degenerado en una situación de enfrentamiento entre personas, denuncias ante altas instancias con la consiguiente  intervención de la Asamblea de la Organización Médica Colegial, interrupciones de procesos electorales de compromisarios, desacreditación pública de la Presidenta del Colegio, contenciosos entre colegiados con los miembros de la Junta, intervención de una empresa concesionaria en asuntos colegiales tan importantes como las modificaciones
estatutarias, alegatos de algunos colegiados contra la Presidenta escritos en los despachos de esas empresas con relaciones contractuales con la institución; pagos de dinero difíciles de justificar con procedencia desde fuera del Colegio en unos casos y hacia fuera en otros; conflictividad laboral por presuntas malas relaciones de miembros de la Junta Directiva con los trabajadores; despidos improcedentes con un alto coste económico para las arcas del Colegio; contrataciones y nuevos despidos de trabajadores porque no siguen las directrices marcadas desde el exterior. 
En fin, algo que jamás se podría haber imaginado en una Corporación de Derecho Público, que cuenta con una vida centenaria,  Ilustre por derecho propio y  representativa de una noble
profesión.
Para colmo de males, ante la debilidad institucional, todo tipo de aves de rapiña se arremolinan alrededor de los personajes de este esperpento. Unos para alimentarse de los despojos de lo que va quedando y otros para hacer su futuro nido con las ramas que van cayendo del árbol podrido. Desde antiguos candidatos a la Junta Directiva hasta empresarios que lanzan sus cañas donde intuyen que hay buena pesca, sin olvidar al mundo de los políticos que siempre aparecen en forma de lobos con piel de cordero para atraer a los colectivos hacia sus propios intereses.

En esas mismas elecciones de 2012, un grupo de médicos con un programa serio, sensato, realista y factible presentó una candidatura a esa misma Junta Directiva del Colegio de Madrid.
Muchos teníamos un amplio camino recorrido en la dirección de asociaciones, sociedades, fundaciones y en la representación y liderazgo de entidades de relevancia en el movimiento asociativo, humanístico, cultural y, sobre todo, científico- médico.
Solo un puñado de votos de los poco participantes en las elecciones  privó a los Médicos de Madrid de la posibilidad de afrontar la grave crisis médica e institucional actual con unas garantías de seriedad, compromiso y profesionalidad

Han pasado 20 meses desde que presentamos nuestra candidatura a las elecciones generales del Colegio de Médicos de Madrid con la idea de dar un sentido y contenido a una Corporación como nuestro Colegio para afrontar los problemas y los retos de la Medicina del siglo XXI.
Este periodo ha sido suficiente para ver que la deriva que ha llevado la Junta Directiva y por ende el Colegio, ha sido lamentable.
En un momento en el que la institución  tenía que haber dado un paso adelante en defensa de los intereses profesionales, del papel de los médicos como verdaderos gestores de la sanidad y como defensores de la Sanidad Pública, de la excelencia del servicio ofrecido a los ciudadanos desde todas las facetas profesionales, tanto pública como privada y que tenía que haberse constituído en un Colegio garante  de la competencia profesional sirviendo de paraguas bajo el que cobijar a toda la Comunidad Científica Médica; en ese momento, nuestra Corporación toca fondo en todos los aspectos institucionales y de representación.

Es por tanto el momento de preguntarse, si habiendo sido los médicos y resto de profesionales de la Sanidad Pública la mecha que ha prendido la conciencia ciudadana , el motor que ha movilizado a la población a manifestarse y el timón  que ha llevado a los tribunales las cuestiones más básicas sobre derechos fundamentales en materia de Salud, ¿no nos corresponde también a los médicos responsabilizarnos de nuestro Colegio y volver las miradas hacia él con el mismo fin de limpiarlo, dignificarlo y reorientar su rumbo ?

Casualmente, mientras se escribían estas líneas, sale a la luz, a través de la prensa, una iniciativa de un variado grupo de Médicos, de expulsar de nuestro Colegio a los cuervos que de él viven y censurar la gestión del grupo que hace de delegados en esa Junta Directiva.
Una moción de censura a las prácticas de parte de esa Junta y una convocatoria de elecciones generales, así como una reforma estatutaria profunda que permita una mayor participación del colegiado tanto en los procesos electorales como en las actividades colegiales.

Estas acciones podrían poner una primera piedra en la reconstrucción del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid en un momento en el que los profesionales sanitarios y, sobre todo los Médicos, hemos demostrado nuestra implicación y nuestra capacidad de movilización. Es también el tiempo de recuperar nuestra máxima institución de representación. 

Si con la firma y posterior decisión en la Asamblea de los Compromisarios que nos representan ante la Junta Directiva conseguimos poner en marcha el cambio necesario que todos reclamamos, habremos mantenido el mismo espíritu que, durante meses ha sido portada de los medios de información de todo el mundo y motivo de aliento para otros colectivos igualmente vilipendiados.

Miguel Angel Sánchez Chillón
Médico de Madrid